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miércoles, 29 de octubre de 2014

Colaboración Diario El Cronista: "Los analistas advierten que el dólar "contado con liqui" no murió"






La era Vanoli llegó con controles que hicieron bajar el precio y el monto operado en este sector del mercado que permite hacerse de dólares por la vía legal y que alcanzó niveles récord entre agosto y septiembre, antes de las denuncias de Cristina por su utilización en “operaciones” para desestabilizar al Gobierno.
http://www.cronista.com/finanzasmercados/Los-analistas-advierten-que-el-dolar-contado-con-liqui-no-murio-20141029-0084.html
“Una sombra ya pronto serás, como reza el tango”, bromea un operador cuando se le pregunta por la actualidad del mercado del contado con liquidación.
Es que, cuando la presión del cepo hizo difícil conseguir dólares, el CCL, también conocido en la jerga de mercado como dólar fuga, se transformó en la opción legal preferida por empresas para adquirir divisas y sacarlas del país. La operación se puede realizar tanto con bonos como acciones que tengan cotización en el exterior.
El volumen operado creció, el precio se disparó y arrastró al blue hasta los $ 15,95, cotización que marcó el techo de la era Juan Carlos Fábrega al frente del BCRA. Fue así, que de recomendar a los importadores usar esta vía para hacerse de dólares, el Gobierno pasó a ponerle un stop.
Entonces, la presidenta Cristina Kirchner, en cadena nacional el 30 de septiembre, denunció que variasfinancieras utilizaban el CCL para realizar maniobras de carácter especulativo y, supuestamente, “desestabilizador” contra el Gobierno.
En ese momento, la mandataria apuntó a Mariva y Balanz Capital. El día siguiente trajo la renuncia de Fábrega y la llegada de Alejandro Vanoli, que marcó un cambio en las cotizaciones -en todos los casos a la baja- del CCL, el dólar MEP (o dólar bolsa) y el blue.
“El 30, cuando Cristina hace la cadena nacional denunciando a Mariva y Balanz, el CCL costaba $ 14.77, hoy cuesta poco más de $ 13. El volumen operado diario alcanzaba los u$s 145 millones, mientras hoy el promedio casi ni alcanza los u$s 15 millones”, comparó José Antonio Prats, productor del Mercado de Valores en un mapeo del antes y el después.
Asimismo, subrayó que “el miedo a sanciones, tanto allanamientos, como pedidos de información de clientes, hace que los agentes, sobre todo los grandes, no estén operando, lo que quita volumen”.
Pero Julian Yosovitch, analista de mercado financiero, asegura que, pese a la caída en su cotización, el contado con liqui “aun no murió” y “va a seguir siendo una herramienta para las empresas para girar dividendos y divisas al exterior y una manera de dolarizar la cartera de parte de los inversores”. “En la medida en que el Gobierno cese los controles, el protagonismo de este instrumento retomará el volumen y viceversa”, pronosticó.
El economista Esteban Domecq, titular de la consultora que lleva su apellido, también se negó a dar por finalizada la operatoria del CCL: “No lo creo muerto, simplemente está durmiendo la siesta”.
“Esta historia ya la vivimos varias veces: aplican una política de caza de brujas con mucho show por un tiempo, el mercado se espanta y el volumen cae. Si a eso se le suman las ventas de los organismos oficiales o aliados, el precio del CCL cae”, analizó. Y graficó: “El fuego nunca se extingue, siempre quedan brasas calientes, y cuando termina la temporada de caza, el mercado recupera el volumen y los valores vuelven a subir”.
“Seamos claros, el CCL no es una excelente herramienta de inversión, pero si es muy efectiva para evitar desinversión. El gobierno ya logró domarla muchas veces, pero su resultado es solo transitorio y en el fondo la tendencia siempre es la misma, hacia arriba”, pronosticó.
En la misma línea, el economista Pedro Rabasa sostuvo que en la era Vanoli, el contado con liquidación, el dólar MEP, el dólar blue muestran “cotizaciones aparentes no reales”. Respecto al contado con liqui, consideró que su operatoria “está en riesgo, no hay duda, pero hacerlo desaparecer sería un error, porque generaría muchísima presión en el mercado que quede (incluyendo blue)”.
“Tengo entendido que los intermediarios rechazan todo pedido relevante de comprar bonos contra pesos. Y se obliga a las compañías de seguro a vender. Eso da demanda reprimida y oferta compulsiva por lo que bajan los precios. Eso vale tanto para CCL como MEP”, apuntó.