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martes, 13 de mayo de 2014

Balances excelentes para acciones argentinas. ¿Amenaza de recorte para el Merval?

Balances excelentes para acciones argentinas. ¿Amenaza de recorte para el Merval?

Por: Roberto Ruarte y Julián Yosovitch

http://www.ambito.com/diario/noticia.asp?id=740486



Siempre insistimos desde esta misma columna en la importancia de tener un buen estudio de psicología a la hora de invertir en un determinado mercado. Los humores sociales son determinantes para definir los movimientos de mediano plazo de los mercados financieros. Éstos se mueven de la depresión a la euforia, marcando picos de saturación.

Dado que quienes toman decisiones en el mercado financiero son personas, se mueven en la vida con base en su humor, y por ende, la saturación del humor social es clave para poder identificar grandes pisos y grandes techos de mercado.

Los humores que hay que identificar siempre son el social, el cual siempre identificamos a partir de las noticias que salen en los principales diarios de dicho país; y el humor del mercado, definido por los participantes del mercado financiero y el índice bursátil en cuestión.

Está claro que el humor social de los inversores (bursátiles) locales es radicalmente distinto del que se podía percibir a comienzo de 2013, ya que hoy en día estamos más del 100% por encima de los valores del año pasado.

Pero un dato extremadamente importante es que la sociedad entera aún no percibe nada del optimismo que sí podrían comenzar a percibir los participantes del mercado bursátil.

En la Argentina no hay cultura bursátil, y a lo sumo uno de cada diez argentinos sepa cuánto vale el Merval y cómo viene desarrollándose en los últimos años.

Por más que cueste creerlo, este dato es una excelente noticia para el mercado financiero, ya que para el momento en que todos sepan que el mercado financiero podría ser un buen negocio o inversión para cuidar los ahorros, probablemente estemos cerca de un techo y en zonas aún muy superiores que las actuales. Es decir, en ese caso, hasta el participantes menos informado se va a enterar sobre la actualidad bursátil y por ende va a querer invertir en la Bolsa y por lo tanto serán signos de techo de mercado.

En EE.UU. y en países desarrollados existe una cultura bursátil radicalmente opuesta. Los ciudadanos son inversores bursátiles y tienen sus ahorros en activos financieros locales, con lo cual están más enterados respecto de la evolución del índice bursátil en cuestión.

En la actualidad, el humor social en la Argentina está lejos de contar con evidencias que amenacen con un techo de mercado. Caminar por el centro, subirse a un taxi, a un colectivo, conversaciones en los bares, una buena lectura de las noticias y de las novedades en el ámbito económico, político y social local dejan a las claras que el techo de mercado no está cerca justamente porque el humor social no muestra euforia, optimismo, exitismo, etc., típico de techo de mercado.

Suena paradójico pensar por momentos que el Merval está en máximos históricos cuando, a su vez, el humor social en realidad se parece mucho a un humor de piso de mercado.

Esta enorme disociación del humor de mercado respecto del humor social es muy bullish de largo plazo, ya que para el momento en que el humor social mute de negativo a positivo y amenace la gestación de un techo de mediano y largo plazo finanancieros locales será muy superior al actual.

El escepticismo respecto del mercado argentino no es sólo de los argentinos, ya que a comienzo de año la revista The Economist primero y luego las calificadoras de riesgo titulaban comentarios negativos respecto del mercado local y de nuestro país, colocándonos un Downgrade a la calificación de deuda argentina.

Suena impresionante pensar que el mercado subió cerca de un 50% en término de dólares (GGAL-ADR subió un 45% desde aquellas publicaciones, por ejemplo).

El hecho de que el mercado siga subiendo dentro de un contexto de negativismo y escepticismo respecto de dicho país es un elemento alcista a considerar, ya que le alarga la vida al bull-market. Esto no quiere decir que el mercado se mueva de forma lineal y recta. Todo movimiento del mercado es solapado y con una dinámica en serrucho.

Merval y buenos balances

Desde el piso histórico de 2001 hasta la actualidad siempre el Merval ha sabido desarrollarse con movimientos tendenciales en 5 ondas claras. Desde el piso de 2.118 puntos hasta los 4.100 puntos, el Merval subió en 5 ondas claras. Luego ajustó al 61,8% de Fibonacci y desde allí fue el piso de mercado en 2.910 unidades y desde donde vimos la gran recuperación hasta los valores actuales. Todos estos movimientos han sido anticipados desde esta misma columna, así como desde nuestros reportes y charlas de mercado a clientes. Pero lo llamativo desde octubre de 2013 es que, si bien la tendencia alcista fue siempre alcista, el desarrollo de tal suba se dio de manera muy trabada y muy solapada, mostrando un cierto cansancio en la tendencia. El mercado respetó siempre los soportes críticos y por ello la tendencia alcista y el bull-market se mantuvieron intactos.

La falta de dinámica alcista es un dato técnico un tanto preocupante, el cual se nota no sólo en el Merval sino también en acciones bancarias, grandes protagonistas de esta actualidad bursátil.

Claramente el mercado no se mueve de manera lineal y siempre existe el riesgo de un ajuste. Y en base a esto es clave lo que pasó la última semana en la plaza bursátil local. Un dato básicamente de psicología y sumamente importante son los excelentes balances que se vieron principalmente en el sector bancario, YPF, etc. Estos buenos balances no generaron subas notables en los precios de las acciones bancarias, luego de su publicación, ya que tal información ya estaba incluida en los precios y fortalece la visión de cautela mostrando un claro déficit en la dinámica del mercado local.

Además, muchas acciones, así como el Merval, podrían estar cerrando 5 ondas de mediano plazo. De todos modos, si hay algo que quedó claro en todo este período es que aquel que le apostó al ajuste (o crisis) en la Argentina, perdió. Con lo cual, ponerle el pecho al mercado ante la amenaza correctiva termina siendo un riesgo.

En este sentido, la clave pasa hoy en día por dos datos técnicos claves a vigilar: 1) La dinámica alcista. El mercado local deberá recuperar la dinámica y velocidad alcistas. 2) El volumen actual es muy bajo para los valores en los que se ubica el Merval, con lo cual es una variable técnica que deberá ampliarse en el mediano plazo y por lo tanto es un elemento a considerar para vigilar. 3) La psicología en la Bolsa es optimista y los buenos balances amenazan con un ajuste; sin embargo, existe una disociación marcada con la sociedad, con lo cual tal divergencia extiende el bull-market de largo plazo del Merval.

En este sentido, consideramos que mientras el mercado no dé una señal concreta de reversión, el sesgo del análisis se mantendrá alcista y continuaremos esperando nuevas subas capaces de llevar los precios hacia los máximos de 7.300 puntos, replicando el mismo tamaño de lateralización previa e importante escollo de corto y mediano plazos para el Merval. Más tarde, con la superación de los 7.300 puntos, el selectivo local ampliará las subas rumbo a los máximos de 7.800-8.000 puntos e incluso lo 8200 puntos, junto al 261,8% de toda la suba en onda 1 de mediano plazo.

La tendencia se mantiene alcista pero con claros síntomas de agotamiento, sumado a las preocupante señales buenos balances. Por esta razón es que, si bien permanecemos alcistas, el grado de optimismo que veníamos llevando ha disminuido y por ello seguimos atentos a posibles recortes. En este sentido, en caso de intentos bajistas, vemos que el Merval encuentra soportes en los 6.600 puntos o potencialmente los mínimos de 6.350-6.200 puntos y soporte clave de corto y mediano plazos, para que desde allí las subas queden retomadas rumbo a nuevos máximos.

En caso de que el ajuste se amplíe debajo de los 6.200 puntos, será una señal de alerta a considerar y habilitará una continuidad en las bajas de 5.900-5.800 puntos e incluso los 5.500 puntos, junto al 38,2% de toda la suba en onda 3 y soporte importante para el índice local, no descartando una amplitud de ajuste mayor, producto de la gran suba que ha protagonizado el Merval en los últimos 12 meses. El ajuste en cuestión deberá ser entendido como una oportunidad de compra clara de mediano y largo plazos, para que luego de las debilidades, la tendencia alcista de fondo quede retomado rumbo a nuevos máximos.

Conclusión

Por ahora, la tendencia alcista se mantiene intacta, aunque está claro que al mercado le falta dinámica alcista, la cual perdió en los últimos 6 o 7 meses. Las buenas noticias de los balances son una clara señal amenazante. Los máximos de 2011 se dieron con balances excelentes de los bancos y luego el mercado pasó de los 3.700 puntos de regreso a los 2.100 puntos.

En el caso en que el ajuste se concrete, no esperamos semejante caída, y tal debilidad será entendida más bien como una oportunidad de compra de mediano plazo. Para determinar el inicio del ajuste son clave los soportes mencionados de corto plazo, ya que con debilidades debajo de tales niveles un esquema de bajas mayores tomará un protagonismo adicional.

El mercado no se comporta de manera lineal y se mueve de manera serruchada. Se satura en los extremos con buenas noticias y optimismo en los participantes. Los buenos balances y el clima festivo en la Bolsa son generadores de saturación y de techo. Haber visto al mercado sin una dinámica alcista luego de los balances es un dato clave para aumentar la cautela y quizá comenzar a cuidar las ganancias.

Como conclusión de mediano plazo es que si bien el humor de los participantes del mercado es naturalmente mucho más optimista que en el pasado (amenaza con un recorte de corto plazo), aún hay una enorme divergencia respecto del humor social. El humor de la sociedad hoy en día se muestra aún con signos negativos y lejos de la euforia típica de techo de mercado. Por esta razón consideramos que, independientemente de los movimientos de corto y mediano plazos que realice el Merval, los mismos no cambiarán la visión alcista y optimista que mantenemos para el índice local.

Es importante entender lo que está pasando en la Argentina para poder saber qué es lo que viene. El mercado es siempre un elemento de anticipación, y el hecho de que estemos presenciando la suba que está mostrando el Merval es un dato importante para considerar y permite especular con un futuro optimista en la economía real, generando oportunidades de crecimiento para los argentinos. Esta visión optimista se extiende a los plazos de 2015. La clave, como siempre, está en poder ver esas oportunidades antes que los demás, y por ello, el mercado es un elemento clave en dicho análisis. Veamos...