World Stock Indexes

martes, 9 de julio de 2013

El futuro de Brasil y los emergentes

Por: Roberto A. Ruarte y Julián Yosovitch

http://ambito.com/diario/noticia.asp?id=696447

La plaza bursátil brasileña ha sido una de las que peor rendimiento ha tenido en los últimos años. Muchos analistas bursátiles, incluidos nosotros, esperábamos más de Brasil, con el Ibovespa como su principal selectivo financiero.

En general, todo lo relacionado con mercados emergentes ha tenido últimamente un rendimiento malo, más aún si contextualizamos tales debilidades dentro del contexto bursátil actual, con índices como el Dow Jones y el S&P 500 accediendo a máximos históricos y dentro de un avance muy firme desde comienzo de año, la cual, viene continuando a la recuperación iniciada en 2009.

El lector estará preguntándose, ¿Qué está pasando con los mercados emergentes? ¿Qué le sucede a Brasil? A mediados del mes de mayo, desde esta misma columna mencionábamos las resistencias que enfrentaban los mercados emergentes y el BRIC, los cuales han sido reconocidos por el mercado y en general hemos visto importantes pérdidas en las ultimas semanas de parte de los emergentes.

Todo lo relacionado con los mercados emergentes mostraba un potencial alcista, el cual ha quedado comprometido de corto y mediano plazo, producto de las pérdidas evidenciadas en los últimos meses y semanas. En esta ocasión, analizaremos el ajuste actual de los ETF de los mercados emergentes y BRICs y luego nos concentraremos especialmente en el mercado paulista, gran protagonista del ajuste actual.

ETF - BRIC (BIK)

En la nota de mayo mencionábamos justamente el hecho de que el mercado estaba a punto de definir la tendencia dado que veíamos que el ETF de los BRIC (BIK) se encontraba dentro de un proceso de lateralización en onda 4 y que esperábamos un regreso de la tendencia alcista como parte de la onda 5 y acompañando la evolución alcista que esperábamos para la plaza bursátil americana y para el desarrollo de las tasas americanas y latinoamericanas. Desgraciadamente los mercados emergentes se han desacoplado del resto de las Bolsas mundiales generando una importante caída y convirtiendo a la caída actual como parte de un ajuste de mayor envergadura.

En este sentido, la lateralización que evidenciábamos se mantiene intacta aunque como parte de una onda B, con 5 movimientos internos claros y la caída hasta los valores actuales forma parte de la onda C. Todo el ajuste actual se encuentra corrigiendo parte de las ganancias acumuladas desde los mínimos alcanzados en 2008.

Queda claro cómo, cuando el Dow y el S&P 500 ya están por encima de los máximos de 2011, los emergentes continúan corrigiendo la suba iniciada en 2009. Es importante señalar que esta debilidad de mediano plazo mostrado por los índices emergentes es, en realidad, una señal de fortaleza de largo plazo. Justamente, los consensos alcistas respecto de los mercados emergentes se encuentran muy negativos por la gran mayoría de los analistas. El hecho de que hoy en día haya importantes niveles de decepción y rechazo a los emergentes, es para nosotros una señal de fortaleza de cara al mediano y largo plazo.

Particularmente con el BIK, consideramos que estamos en la última fase de toda la corrección iniciada a mediados de 2011. En la última semana, el mercado ha realzado un doble piso en los mínimos de 19,25 dólares y toda la atención se centra en el comportamiento de tal soporte, ya que con caídas debajo de tal nivel, implicara una continuidad en el ajuste, habilitando descensos mayores hacia los 18 dólares junto al 61,8% de fibonacci de toda la suba iniciada en 2009, siendo la zona de 16,50-16,00 dólares el soporte clave de mediano y largo plazo para el BIK coincidente con el objetivo de pos-triángulo en B y fin de la onda C. Desde tales niveles, es de esperar que las subas sean retomadas como tendencia principal de regreso a zonas superiores.

De todos modos, y dado la existencia de un potencial doble-piso, deberemos prestar atención a las resistencias de corto y mediano plazo ubicadas en los 21 dólares, mientras que los 22,15 son el escollo de mediano plazo más importante que presenta el BIK. Recién con subas por encima de 22,15 dólares, implicaría la confirmación de un doble piso y descartaremos cualquier ajuste adicional, pasando a sugerir una recuperación de mayor importancia rumbo a 23,60-24,80 dólares, al menos.

ETF Mercados emergentes (EEM)

El análisis para el ETF de Mercados Emergentes (EEM) era similar al BIK dado que también veíamos la potencial gestación de una lateralización con definición alcista, colocándonos optimistas respecto de tal mercado y con intenciones de que los emergentes acompañen el avance que efectivamente vimos en los índices americanos y tasas americanas y latinoamericanas. Tal evolución fue fallida y hoy en día vemos que el EEM se encuentra enfrentando una zona de mínimos importante de corto y mediano plazo.

Los mínimos de 36,25 dólares son un soporte importante de corto y mediano plazo para el ETF y toda la atención se centra en el comportamiento de tal nivel ya que con el quiebre debajo del mismo, implicara una continuidad en el ajuste actual llevando al mercado de regreso a zonas inferiores en torno a 35,00-34,60 dólares y 33,50 dólares más tarde, siendo los 31,00-30,75 el soporte de mayor importancia en el mediano y largo plazo para el EEM, coincidente con el 61,80% de fibonacci de toda la suba iniciada en 2008 y desde donde la tendencia alcista deberá ser finalmente reanudada de regreso a zonas superiores.

De igual manera que para el BIK, el hecho de que estamos ante la potencial gestación de un doble piso, nos obliga a prestar atención a las resistencias de corto y mediano plazo, dado que con el quiebre de tales escollos, implicará una recuperación mayor de cara a las próximas semanas. En este sentido, vemos que el EEM encuentra resistencia en los 39,00-39,70 dólares, siendo los máximos de 41,00-41,80 la resistencia de mayor peso en el mediano plazo, junto al 61,8% de toda la última caída y la media de 200 y 50 días. Recién con subas por encima de tales escollos, el doble piso y fin de la corrección actual tomara un protagonismo adicional, habilitando una continuidad alcista rumbo a los 44,00-45,20 dólares y valores más ambiciosos para adelante.

Brasil 

Hoy Brasil enfrenta una de las crisis sociales más importantes de los últimos años. El país de los milagros, con Lula como su principal protagonista, se encuentra viviendo una crisis social, política y económica importante.

No es casualidad que estos conflictos con manifestaciones sociales, críticas hacia el Gobierno y a la mayoría de los políticos, aceptación política de la presidenta Dilma Rousseff cayéndose en picada, y junto con los malos datos económicos de las últimos meses exploten y se manifiesten de la manera en que lo están manifestando los brasileños, luego de que el mercado paulista se haya caído cerca de un 40% desde los máximos de 2011. Justamente el techo histórico en 2008 se hizo con indicadores económicos y sociales alentadores, elevación de calificaciones crediticias a grado de inversión, gran aceptación política a Lula, asignación como sede en Brasil de los juegos olímpicos y Mundial de fútbol en los años entrantes, etc. Allí fue el techo, con gran euforia y una acumulación de buenas noticias tanto en cantidad como en optimismo.

Hoy, eso ya es pasado y la opinión sobre la presidenta está en picada, con débiles datos económicos y crisis social y política. El mercado se ubica un 40 por ciento debajo de los máximos de 2011 y nunca pudo superar los máximos de 2008.

En las últimas dos décadas el mercado ha estado canalizando y que hoy en día se ubica en la parte inferior de la figura técnica en cuestión. A igual que los mercados emergentes (EEM y BIK, entre otros), también esperábamos que Brasil acompañe la evolución alcista que favorecíamos para los Estados Unidos. Tal desarrollo fue fallido y vemos que hoy el mercado se ubica en una zona de soporte importante de mediano y largo plazo.

La suba entre 2009 y 2011 se muestra tendencial y en 5 movimientos, por lo que cabe entender a la caída actual, no como un movimiento bajista tendencial, sino más bien como una corrección de la primera suba. En este sentido, consideramos que la zona de 44.000 o potencialmente los 42.000-41.500 puntos, junto a la parte inferior del canal, son los soportes claves de mediano y largo plazo y desde donde esperamos un regreso de la tendencia alcista que sea capaz de llevar al mercado hacia zonas superiores.

El Ibovespa ya ha replicado el mismo tamaño de caída previa a la vez que el 61,8 por ciento de fibonacci de toda la suba iniciada en 2008 y la parte inferior del canal, son soportes de mediano y largo plazo a considerar de cara a las próximas semanas.

Por ello es que toda la atención se centra en el comportamiento de los soportes mencionados y ante el potencial reconocimiento de los mismos que logre colocar al selectivo paulista de regreso a los 48.000-50.000 puntos primero y 55.000 unidades más tarde.

Recién con el quiebre de 55.000, implicará una señal positiva de parte del mercado, mostrando el reconocimiento de los soportes y habilitando una recuperación mayor hacia valores más ambiciosos para adelante.

Sólo con el abandono del canal, debajo de los 41.500 puntos, el índice en cuestión quedara vulnerable a ampliar las bajas, regresando a los 37.000-35.000 puntos, sin descartar pérdidas mayores rumbo a los mínimos de 2008.

Conclusiones

Nuestra visión positiva del S&P 500 y el Dow Jones así como para las tasas americanas y latinoamericanas efectivamente se han materializado (y se encuentra en desarrollo), y si bien esperábamos la misma evolución para los emergentes, tanto Brasil como los demás mercados estudiados en este articulo se han disociado de le evolución alcista que sí han tenido las plazas bursátiles americanas, generando un ajuste importante en las últimas semanas y meses. Pese a ello, entendemos a la actual debilidad de los emergentes como parte de un último movimiento de caída de mediano y largo plazo, aunque estaremos atentos a los soportes de corto plazo enunciados anteriormente y con intenciones de evidenciar un regreso de las subas desde estas instancias.

El quiebre de las resistencias mencionadas implicará una señal positiva, habilitando subas adicionales hacia zonas superiores.

El piso aún no ha quedado confirmado en ningún mercado estudiado y por ello permanecemos cautelosos de corto y mediano plazo. La caída que están protagonizando los mercados emergentes colocó en estado de cautela y negativismo a gran parte de la población inversora, incluso Brasil hoy en día está mostrando un negativismo no sólo a nivel bursátil, sino también en las calles.

Identificar estos condimentos psicológicos negativos son en realidad un factor positivo de mediano y largo plazo, dado que la Bolsa no se comporta de manera racional.

Tarde o temprano, el piso se gestará y por ello estaremos atentos a la confirmación del mismo ya sea en estos niveles o en los mínimos mencionados y expectantes a un regreso de la tendencia alcista que logre colocar al mercado en zonas superiores. Veamos...